Amar es dar la vida. Apostarlo todo sin miedo a perderlo.
Amar es como una canción lenta que no acaba nunca. Amar es perder la noción del
tiempo escuchando el sonido de su voz. Es saber esperar. Es quedarse bajo la
lluvia el tiempo que haga falta. Es saber escuchar. Es defender lo que importa.
Darlo todo sin esperar nada a cambio. Aceptar las manías del otro y hacerlas
tuyas. Es pasar horas discutiendo y arreglarlo todo con un beso. Es pasarte las
noches en vela hablando. Son miradas. Sonrisas. El sentimiento compartido. Ver
siempre el lado bueno y no rendirse nunca. Bailar descalzos por el suelo del
salón. Es la vela que siempre se queda encendida después de una cena a oscuras.
Amar es dejar a un lado los defectos y cambiarlos por besos en el cuello. Amar
es dormir a tu lado, y no dormir. Amar es como una foto en blanco y negro. Como
una disculpa aceptada. Como un abrazo esperado. Como unas lágrimas sinceras.
Lágrimas de dolor, alegría, soledad, lágrimas de risa o lágrimas contenidas.
Amar es como el rallo de Sol que ilumina el claro de un bosque. Como un reloj sin pilas. Como la última página de tu libro favorito. Como un paisaje. Como
pisar la nieve. Como las palomitas estallando. Como la risa de un niño pequeño.
Como atrapar la pelota en un partido de baseball o conseguir la escoba del tren
de los escobazos. Es como una canción triste que te haga sonreír. Como un sueño
cumplido. Como un recuerdo. Como un suspiro. Como la orilla calmada después de
la tormenta. Como los fuegos artificiales. Como el maullar de un gato. Como una
promesa. Como la llama que no se extingue. Como el beso de despedida. Amar no
es una palabra, ni un sentimiendo en si, el amar son hechos. Así que, ya
puestos, quiero que tú seas mi amar.domingo, 21 de octubre de 2012
Hablamos de querer porque amar nos da miedo.
Amar es dar la vida. Apostarlo todo sin miedo a perderlo.
Amar es como una canción lenta que no acaba nunca. Amar es perder la noción del
tiempo escuchando el sonido de su voz. Es saber esperar. Es quedarse bajo la
lluvia el tiempo que haga falta. Es saber escuchar. Es defender lo que importa.
Darlo todo sin esperar nada a cambio. Aceptar las manías del otro y hacerlas
tuyas. Es pasar horas discutiendo y arreglarlo todo con un beso. Es pasarte las
noches en vela hablando. Son miradas. Sonrisas. El sentimiento compartido. Ver
siempre el lado bueno y no rendirse nunca. Bailar descalzos por el suelo del
salón. Es la vela que siempre se queda encendida después de una cena a oscuras.
Amar es dejar a un lado los defectos y cambiarlos por besos en el cuello. Amar
es dormir a tu lado, y no dormir. Amar es como una foto en blanco y negro. Como
una disculpa aceptada. Como un abrazo esperado. Como unas lágrimas sinceras.
Lágrimas de dolor, alegría, soledad, lágrimas de risa o lágrimas contenidas.
Amar es como el rallo de Sol que ilumina el claro de un bosque. Como un reloj sin pilas. Como la última página de tu libro favorito. Como un paisaje. Como
pisar la nieve. Como las palomitas estallando. Como la risa de un niño pequeño.
Como atrapar la pelota en un partido de baseball o conseguir la escoba del tren
de los escobazos. Es como una canción triste que te haga sonreír. Como un sueño
cumplido. Como un recuerdo. Como un suspiro. Como la orilla calmada después de
la tormenta. Como los fuegos artificiales. Como el maullar de un gato. Como una
promesa. Como la llama que no se extingue. Como el beso de despedida. Amar no
es una palabra, ni un sentimiendo en si, el amar son hechos. Así que, ya
puestos, quiero que tú seas mi amar.Sonríe princesa, te están mirando.
Todos queremos un cuento de hadas. Todos queremos un
castillo del que salir corriendo a las 12 en punto, y dejarnos el maravilloso
tacón de cristal en las escaleras, así, el príncipe encantador podrá ir de casa
en casa buscándonos. Os imagináis? Que llame a la puerta un buen día y pregunte
por aquella chica preciosa que conoció en un baile de máscaras. La chica de la
que se ha enamorado. La chica de sus sueños, y, esa chica eres tú. Y BÚM! Ya
está! Ahora solo queda que el narrador diga eso de ‘fueron felices y comieron
perdices’. Como que con solo decirlo se iba a hacer realidad. Y claro, hay
muchas maneras de tener el cuento. El príncipe puede ir a buscarte de casa en
casa con un zapato en la mano, puede escalar la torre más alta del reino para
besarte, puede luchar contra mil ejércitos con tal de verte sonreír. Pero,
dejemos de soñar cosas imposibles. Nuestros príncipes se quedaron atrapados en
las páginas de los cuentos viendo como crecíamos. Ahora soñamos con otros
príncipes, esos príncipes con los que hablamos através de una pantalla, esos
que visten vaqueros y sudaderas en lugar de lucir relucientes trajes. Pero no
por eso dejan de ser príncipes ni nosotras princesas. Esto es lo que hacemos todos.
Cuando tú quieras donde yo esté.
Ven conmigo donde solo nosotros sabemos, solos tú y yo,
donde no nos encuentren. Ven conmigo donde la vista alcanza hasta el horizonte,
donde el aire sabe a sal y el mar a infinito, sobre el cual, el viento y las
nubes no dejan de jugar y no pone ningún obstáculo a la mirada. Ven conmigo a
hablar sobre el piar de los pájaros, sobre la luz a los árboles y sobre el
tiempo cuando se detiene. Con el pelo deliciosamente revuelto a causa de tus
besos en mi cuello. Despertarme respirando el aroma a café que ahuyente el
cansancio. Ven conmigo a ser felices para siempre. Donde no nos molesten. O
simplemente ven conmigo a cualquier lugar. Solo ven conmigo.
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